martes, 20 de diciembre de 2016

DE NUEVO

Aburrido. Mientras todo pasa cada vez más deprisa a mi lado, me encuentro aburrido por momentos.
Esos momentos en los que no ves al mirar, no saboreas al tragar o simplemente dejas de ser y de estar, y fluyen unos segundos en la inopia más severa y desconcertante. Me hallo en uno.
Aburrido pues en uno de esos intríngulis, se me dio por escribirlo aquí, y mientras tecleo retomo las ganas, me rasco el cogote y miro la pantalla, para decir y proclamar entre servidores que escribir me relajaba sobremanera y me devolvía a un espacio y a un tiempo irreal. Espacio que no habita y tiempo que no transcurre. Droga, al fin, que curaba momentáneamente todos los males. Me hacía de lo bueno lo mejor, y de lo malo lo peor, pero me hacía a mi tal como era, soy y seré.
Así que quizás entre líneas, se cuele aquí un volveré pronto, un aún sigo aquí, o un susurrante y al oído, hola a todos.
Sigo con lo mío, mientras la conexión soporte tanta transfusión.........

miércoles, 9 de diciembre de 2015

QUE TE ONDULEN

Erase que se era, un hombre mediano, en pensamiento, obra y omisión.
Por su culpa, por su gran culpa, siempre paseaba desubicado en el infierno que había creado a su alrededor. Sus hijos, extrañados por la falta de rigor de su progenitor, un día preguntaron a su madre: - ¿Papá es normal mami? - y ella, grande en tamaño pero diminuta en virtudes, los echó con los aspavientos habituales: -Dejadme tranquila que vengo de mala baba!! - algo que era habitual, y todavía más en su vida laboral, en la que asustaba por los pasillos de aquel centro a los que dolidos esperaban una mano delicada que los calmara y reconfortara.
Un buen día, el hombre mediano, se aventuró a escribir una carta a un supuesto enemigo feroz, que no era otro que él mismo, pues tenía la costumbre de apoderarse de las personalidades ajenas y acoplarse como una sabandija a quien le rozaba al paso, babando de lisonjas a sus oyentes más incautos.
Escribiría con su clásica falta de corazón y sus repetidas metáforas cansinas: "Era aquel hombre, un inculto e ignorante que excavó un hueco en la playa para enterrar su cabeza........
     Y hasta aquí puedo leer porque me entra la risa, jajaja.
Hombre mediano, si escribes para el enemigo feroz, ten a bien cuidarte de tus palabras, pues son necias y mentirosas. No evites mencionar mi nombre, pues no hay peor contrincante que el cobarde traicionero, y por eso yo te temo. Afronta las consecuencias, que mi verbo es ágil y afilado, es combatiente y pendenciero. Me cuentan tus "conocidos" las palabras que me dedicas en privado, otros me cuentan de tus textos. Y aunque eludo tus ataques, por lo menos de momento, como a un abejorro triste y cobardica en el último, te hiero.

miércoles, 2 de diciembre de 2015

SUCEDIÓ OTRO DÍA

Mientras el polvo jugaba alegre con los rayos de sol que se colaban por las cortinas, yo notaba como se iba mi vida en cada borboteo de sangre que despedía mi cuerpo.

Una última mirada a aquella playa donde quedaba buena parte de mi, hizo temblar la firme voluntad adquirida de morir y mi mano izquierda comenzó el camino para taponar la gran herida que abría mi sien y dejaba escapar las postreras ocurrencias de un cansado cerebro lleno hasta los topes de horas despierto y conexiones saturadas. La derecha, siempre más recia y falta de escrúpulos, pero con una determinación a prueba de negociaciones, asestó un certero disparo a bocajarro que llevó a mis dedos izquierdos hasta la pared de enfrente, haciéndolos chocar con el póster de Lennon, y llenando de sangre digital la lámina de Young que en letras, ya amarilleadas por el tiempo, advertía RUST NEVER SLEEP.
Volví mi cara a la cortina, al sol, a la playa, y allí me encontré con la muerte. En la playa de mi vida, morí para siempre. Morí agotado. Morí al fin...

martes, 9 de junio de 2015

AMOR ES UNA PALABRA

Es mecerse en una rama en un día de lluvia.
Es recorrer el horizonte mientras sentado, saboreas un trago largo de cerveza.
Es sumergir los pies en agua tibia, mientras la gente pasa a tu lado por la acera.
Es cegarse mirando al Sol durante la noche de los sueños.
Es vaciar de aire los pulmones y no volver a respirar sin ayuda, nunca más.
Es gritar una pregunta desde la cima, y que el eco te devuelva la respuesta.
Es tropezar cuando ya has caído y estás de bruces en el suelo.
Es oler con las manos, ver con la nariz, y sentir con los ojos.
Es la paranoia sensata de un loco extraordinario.
Es comer primero y cocinar después.
Es nadar de espaldas al cielo, en un mar del revés.
Es sacar la lengua para bailar y si os vais no volváis.
Es hacer de un día su noche, y de la noche la siguiente.
Es perder eternamente el primer puesto y ganar a la vez.
Es mirar la piel y sentir hambre.
Es tú, siempre es tú.

lunes, 8 de junio de 2015

ATRAPADO PARA SIEMPRE

Era una nube vacilante en un cielo de vientos implacables. Cambiaba de forma y de dirección conforme soplara de este a oeste, de norte a sur...
Venía del país donde dicen que brillan las mujeres más bonitas del planeta. En consecuencia, amarrarse a la voluntad del destino, siendo un hombre feo, regordete y achaparrado, no tenía mucho sentido. No quisiera olvidar la calvicie que asolaba la llanura de su cabeza. Yerma por fuera y retorcida e inmisericorde por dentro. Por eso, en su interior, rivalizaba continuamente la ropa intima más masculina y fría, con aquellas picardías y transparencias que sólo se ponía para seducir al tipo aquel que aparecía en el espejo de su habitación, cuando no había nadie más en casa.
Era un el/ella. Un "él" por fuera, bondadoso y cordial. Y una "ella" por dentro, llena de odio y envidia, una "ella" con un objetivo que cumplir y unas garras afiladas para llevarlo a cabo.
El funambulista de las ideas se envolvía en banderas para ver si de una vez por todas, encontraba un flotador al que asirse, y dar la impresión de persona cabal. Aunque la realidad era, que le daba igual a donde lo llevara la marea. Era un acomplejado don nadie cosiendo un disfraz a su conveniencia.
Se adaptaba fielmente a los perfiles de los que lo rodeaban en cada momento, siempre mostrándose dispuesto a lo que hiciera falta, con el firme propósito de gustar. Para una vez confiada, vender a su presa al mejor postor, para ascender en su carrera hacia el despropósito.
Hablar de amor, hablar de amor, hablar de amor......y así hasta la extenuación. Hasta la empalagosa definición de si mismo escrita en una esquina. Mentirosa e interesada.
La originalidad nunca le visitó, o quizás escapara lejos el día que decidió camuflarlo todo en el marco de una familia. Con la mala suerte de dar con la más repugnante de las serpientes que sirven en las tinieblas del averno. Ah, y fea.
Otro día os cuento algo más del cándido papanatas, e igual os desvelo las lindezas que le brindaba a algunos de los que se sentaban, y se sientan todavía, a su mesa.
Porque desagradecidos, los hay donde quiera que vas, sólo con observar sus movimientos y sus dulces palabras de lisonja barata y gratuita, podéis desvelar su identidad.
Si lo hacéis, llamadle, y contadle que "el" es "ella" como el Sol es una estrella.