domingo, 6 de enero de 2008

En La Brecha

Me lanzo hoy a escribir, sin saber que contaré, ni como transcurrirá el relato. Pero ya está. Eso es el Surf. No saber que hay detrás. Aventurarte, desconociendo el resultado final. Dejar que las cosas pasen como traídas por una mano mágica, que hace que todo sea como es. O no.
Con el paso de los años, he descubierto que, lo que verdaderamente me llamaba la atención del Surf cuando empecé, se parece mucho a lo que realmente significa hoy para mí el coger mi 9’6’’, montar en la furgo y salir hacia la playa escuchando a Neil Young. Siempre fui tablonero, soulsurfer y, como dice mi hermano, un peliculero.
Con el Surf he crecido y he descubierto al mundo y a su gente. Sitios increíbles y otros no tanto. Gente interesante y otra.....no tanto. El Surf me ha unido al lugar donde vivo, a condicionado mi trabajo, mis amistades, los destinos de mis pocos viajes, me ha enseñado el miedo y a conocer mis límites. A amar la playa y la vida en ella. Las fiestas. A amar el mar. Disfrutar de las puestas de sol, de los amaneceres, disfrutar de la lluvia y del sol. De los paseos....etc.
Pero, sobretodo, el Surf, me ha descubierto tal y como soy. Y como no podía ser de otra manera. Sencillo y complicado, amable y huraño, afable e introvertido, generoso y “ratilla”... es decir, una persona más. Como los demás, pero no igual.
Todo esto, me lleva a una conclusión. Somos todos ¿tan distintos o tan parecidos? No hay duda. Mirando a la gente con la que he pasado tantos momentos, veo de todo. Unos han dejado el Surf, y lo que es peor, la Playa. Otros surfean de vez en cuando. Los hay, que antes no les tiraba tanto, y ahora están enganchadísimos. A otros les cuesta tener un día libre para surfar con los amigos, que si la mujer, que si la familia, los niños, el trabajo, hace frío, llueve, no está perfecto.... alguno, gracias a dios los menos, hasta te miran raro y sonríen al descubrir que aun te tiras al mar, mientras ellos pasean un rato antes de ver el fútbol por la tele. Pero a los que quedamos, les miro, y aun veo lo que somos. Unos chavales locos, que con unos extraños artefactos que flotan, se hacen amigos y viejos. Le daré la vuelta para que suene mejor: viejos amigos.
Creo que ha esto se reduce todo. La amistad. Nosotros, que somos un grupo muy variado y de diversas edades y gustos, hemos tenido buenos y malos momentos. Hemos discutido, y nos hemos reconciliado. Y seguimos, y seguiremos haciéndolo. Nos separan innumerables factores. La vida nos ha llevado a vivirla de distintas maneras, a tener diferentes preferencias. Pero después de todo, que coño, seguimos ahí ¿no tíos? Que le den a los malos tiempos. Como decía Bear: - Siempre por tus amigos, por tus amigos pase lo que pase! También cuando Jack llega de Vietnam y le pregunta a Matt si ha hecho mucho Surf, este le responde: - solo el necesario. ¿Cuánto es necesario para cada uno?
Bueno, pues ahora que surfeo solo, cada vez más. Que mis amigos no están casi nunca. Cuando estoy solo en el pico, esperando, me acuerdo de ellos y de nuestras anécdotas y movidas, y sonrío, y los echo de menos. Los echo Mucho de menos.

También decía Bear: -Nadie, hace surf siempre.
Espero Bear, que esta vez, te equivoques.